Llamamos a este vino “Bestial”, expresión de “brutal y tremendo”, porque así era el vino obtenido después de la fermentación.

Las uvas para este vino provienen de plantas que estuvieron años abandonadas, y producen muy poco racimos muy pequeños y concentrados.

Tratar de domar esta bestia es todos los años un desafío fantástico, y el dragón mordiendo su cola simboliza la culminación de ese desafío.