Aquí los vinos se elaboran con criterios de sostenibilidad y el respeto máximo al terroir.

La finca cuenta con un programa de reciclaje de residuos y ahorro de agua, y el enoturismo se plantea desde el punto de vista ecológico, promoviendo los factores de respeto máximo al medio ambiente y el concepto de slow food y producto de proximidad en el restaurante, que sirve productos de su propia huerta ecológica.