El origen del vino en Argentina data del año en 1562, cuando se fundan ciudades como Mendoza y San Juan.

Uno de los aspectos más fascinantes de la viticultura argentina es la diversidad de variedades de cepas que se plantan en comparación con otros países sudamericanos.

Las variedades más utilizadas en tintas son: Malbec, Bonarda, Cabernet Sauvignon, Merlot y Syrah.

En variedades blancas: Chardonnay, Sauvignon Blanc, Riesling y Torrontés. Hay dos zonas vinícolas a destacar que son Mendoza y San Rafael.