Inicia en 1997 cuando Juan Ríos, actual dueño de Barón Balche, se pone la meta de reconstruir las 32 hectárea dañadas de una propiedad de uso familiar y con vides en abandono.

Da sus primeros pasos al elaborar vino casero sin fines de venta o distribución, para posteriormente estrechar lazos con expertos de la materia a la par que se adentra al mundo de la uva.