En 1890, Don Fioravante Sottano llegó de Italia para establecerse en Mendoza, convirtiéndose en precursor de la producción, promoción y exportación de vinos en la región de Cuyo. Su pasión por el vino fue retomada en 1998 por su nieto Ricardo Sottano, quien supo transmitir el legado a sus hijos Diego, Pablo y Mauricio. En 2016, Familia Vicentin adquiere la Bodega para continuar y hacer crecer aún más la elbaoración de vinos de alta gama